Prólogo
En medio de la pandemia del COVID-19, siendo Pastor, fui desafiado a buscar estrategias para mantenerme cerca de los creyentes, darles el calor espiritual, emocional, en medio del distanciamiento social que se nos exigía para ese momento, comenzamos a abrir canal en plataformas digitales y transmitir, sin ninguna experiencia, pero algo debíamos hacer, esto fue muy común en miles de pastores, iglesias que tuvimos que entrar en un complejo y desconocido camino de la tecnología, aunque profesionalmente soy graduado en tecnología, esta área siempre ha sido muy particular porque no solo es la capacidad de manejar la tecnología, sino manejar la capacidad y habilidad para comunicar a través de un medio de comunicación, algo que también debe hacerse con mucha calidad y profesionalismo, y así comenzamos sin mucha experiencia y sin las mejores herramientas, éramos un equipo de principiantes que entendíamos la necesidad, pero no teníamos tiempo para capacitarnos, debíamos actuar con soluciones, en todo ese andar, me topé a través de las pantallas con mi hermano Jesús Bolaño, un experto en comunicaciones, redes sociales, y experto en la tecnología de transmisión, no solo su hoja de vida lo puede decir, sino que pude notar su pericia en el área, pero lo que más noté fue su verdadera pasión en servir a Dios en esa área, posiblemente un área desconocida, ignorada o infravalorada hasta ese momento por muchísimos ministerios, pero que ahora era sumamente importante para todos, el Hno. Jesús Bolaño trajo definitivamente un mar de ideas, estrategias, herramientas, que requieren inversión, dedicación y tiempo, pero que definitivamente son la necesidad, no del futuro, sino del presente.
La Gran Comisión Digital, es una visión necesaria en el ministerio, que debe ser estudiada con detalle, analizada porque la gran comisión digital que se presenta en este libro, no es un tema de hacer videos, o transmitir un servicio, o la simpleza de reuniones virtuales, eso no es ni siquiera el 10% de lo que la gran comisión digital puede ser, al leer este libro, fui inundado de maneras como poder desarrollar una estrategia de plantación de esta columna fundamental en la iglesia en la que nos movemos hoy día, no solo por alcanzar los territorios digitales, sino porque las nuevas generaciones están siendo captadas a través de ellas, este libro nos motiva a repensar en cómo nosotros debemos reasignar el tiempo y presupuesto de nuestros proyectos, porque esta comisión digital, quizás no necesita un templo con sillas, salones, instrumentos musicales, pero sí templos modernos, que se estructuran en estudios, cámaras, micrófonos, que puedan alcanzar sillas, y salones en los hogares de quienes puedan ser tocados por Dios.
Este libro contiene un mensaje directo, nos impulsa a salir de lo tradicional, para hacer la transición a lo que realmente se necesita hoy día. Podemos seguir tocando puertas y seguir viendo cómo nos las cierran en la cara, o podemos entrar sin tocar, y hablar a aquellos que jamás nos abrirían la puerta de su casa, dejando que Dios pueda hacer su obra, porque la Palabra de Dios nunca regresa vacía.
Estoy seguro de que, al terminar de leer este libro, despertarás ministerialmente para desarrollar una nueva estrategia evangelística, efectiva para la sociedad de hoy.
¡Miles de bendiciones!
Pr. Eduardo Brando
Ministerio Unidos Mejor Int.